Después de Navidad, siempre se oye lo mismo en mi casa
- ¿Nos disfrazamos este año?
- Si, espero que no se pongan malos como ultimamente...
-¿Y de qué?
-Pues, no se algo sencillo o si no cogemos algo de otros años
- ¡Ah! pues si, vale
¡JA!
Yo creo que la culpa de todo la tienen mis padres, si como todo, y es que desde que tengo uso de razón, el Carnaval ha sido cita obligada. Con cuatro años me presentaron por primera vez al concurso de disfraces de la Pista iba de morita con velo y todo (apuntando maneras), gané el primer premio, el segundo año (de gato) volví a ganar, claro al tercer año, según entré en la Pista pregunté ¿Cuándo me dan el "priemio"?, normal iban provocando.
Además de eso, por aquel entonces mi casa estaba llena de armazones, de pintura y de telas y de allí salieron desde ratones, zanahorias, campanas, y personajes de Asterix y es que mis padres con mis tíos y demás amigos se disfrazaban siempre y entonces la herencia está clara.
Y esto no es solo en los dos días de Carnaval, que luego sigue en Juglares, cumpleaños, fiestas varias, Halloween o un jueves cualquiera, de hecho el regalo de cumpleaños de mi Princesa es una bolsa llenita de disfraces, en el que va el de morita, entre otros jejeje.
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Versión de la Princesa de la abeja león |
En estos inviernos duros y muy largos viene muy bien dar algo de color a la vida y a veces necesitas disfrazarte para aparcar a tu verdadero yo que necesita unas vacaciones y sacar a pasear tu alter ego por la calle. Lo que me preocupa que mi otro yo de este año es un poco mala y yo nunca he ido de mala, ¿sabré hacerlo? je je je muahahahahahahaha (para quien no lo sepa risa maligna).
Próximas fotos en sus pantallas.